lunes 9 de enero de 2012
Juan Antonio cantando en el patio (Choppep Pop)
| Reacciones: |
lunes 23 de mayo de 2011
NUESTRA HISTORIA EN LA CASA (escrito por Virginia) Capítulo 2
Capítulo 2.-
(Esta historia, hasta donde seamos capaces de escribirla, queremos dedicársela a Bernardo Ríos, coordinador del Proyecto lector del IES Maimónides, con mucho cariño)
Hasta que Luis, mi querido y estimado Luis nos echó la bronca, fuimos los únicos albañiles de nuestra casa, o más bien de nuestro proyecto de casa. Yo disfrutaba enseñándosela a todo el mundo, a pesar de estar vieja, oscura y sucia. ¡Me encantaba mirarla! y pensaba que todo el mundo vería en ella lo mismo que yo. Mi madre estaba desolada, mis amigos pensaban que se nos había ido la cabeza, tan solo mi hermana la disfrutaba como yo. Traía a sus conocidos diciéndoles la maravilla de casa que nos habíamos comprado y la gente creía morirse cuando la veían. No sabían que cara poner ni que decir. Sinceramente me daba exactamente igual, era la mujer más feliz de la tierra, al igual que Pedro.
Nos encantaba que llegara el fin de semana para trabajar todo el día en nuestra casa, queríamos limpiarle un poco la cara, y mudarnos ¡Pobres ilusos! Por aquel entonces no sabíamos que la obra sería mucho mayor.
Trabajábamos sin descanso, con la radio a toda pastilla y cantando; sucios, con los pelos blancos del polvo, pero felices y contentos.
Nuestra primera faena como albañiles fue picar todos los azulejos blancos que tapaban las paredes del patio y del interior de la casa y que llegaban prácticamente hasta la planta de arriba. Conforme lo hacíamos fuimos descubriendo que las paredes no eran de cemento, si no de ladrillo antiguo. ¡No dábamos crédito a nuestros ojos! A mediodía nos comíamos un bocadillo de tortilla sentados en la vieja escalera del patio, con una sonrisa de oreja a oreja. Picábamos y enlucíamos. ¡Ya se había encargado la preguntona de la casa, que era por supuesto yo, de preguntarle a todo albañil que encontraba como se hacía eso de enlucir! Pedro decía que era un poco absurdo eso de picar una pared y enlucirla, en lugar de picarlas todas y después hacerlo, pero es que ¿cómo si no me iba a ilusionar para poder seguir? El ver aunque solo fuera una pared arreglada me daba ánimos. Yo fui la que enlucí los arcos. ¡Estaba entusiasmada con mi trabajo!
Tiramos miles de escombros. Recuerdo pasarme noches enteras gritando mientras dormía ¡Cómo me duelen las manos! Un día al picar una de las paredes un trozo de azulejo se me clavó en la barbilla haciéndome un pequeño agujero que se me abría al hablar. ¡Cómo nos reímos, mi hermana y yo con ello! Eso de reírnos de nuestras pequeñas desgracias era algo que habíamos aprendido en nuestra casa de pequeñas. Allí siempre hacíamos risa de todo. En cuanto nos alejábamos un poco de los problemas, nos revolcábamos de risa al recordarlos.
Por aquel entonces una pequeña criatura entró en nuestras vidas. Se trataba de un pequeño gato gris azulado, al que Selene puso de nombre Azul. Entre otras cosas porque nuestra casa solo tendría 3 colores, el blanco de la cal, el azul o añil de las macetas y el color tierra del ladrillo; por supuesto después muchas muchas flores. A Azul, lo encontramos en una pajarería, un día que Selene y yo pasamos. Ella tendría unos 6 años, me dijo que porqué no se lo compraba. Yo para contentarla le dije que preguntara el precio y cuando tuviésemos dinero lo compraríamos. Lo que sucedió después, como no, fue que el gato lo regalaban con lo cual no hubo escusa posible. Era precioso y fue el primer habitante de la casa. Como también fue el primero en catar el trasto de lavadora que descubrimos en una de las habitaciones, y que para probar su funcionamiento enchufamos, sin percatarnos que nuestro pequeño inquilino se había introducido en ella. Al abril la portezuela e ir a sacar lo que creíamos un trapo salió azul dando bandazos al igual que yo que no paré de gritar y correr en un rato.
Durante este tiempo la casa, fue nuestro sitio de trabajo, de ilusión, el lugar donde íbamos a mirar las estrellas,
el sitio donde convertíamos en magia los sueños de Selene. En época de reyes hacíamos en ella caminos de pétalos de rosas y brillantina que llegaban hasta sus juguetes. También era el lugar donde comenzábamos a guardar nuestras cosas. Tuvimos hasta nuestro primer robo, acabábamos de comprar toda una equipación para irnos de camping, incluido un sillón inflable precioso para la niña que dejamos en nuestra querida casa, además de nuestras tres bicicletas, y al llegar por la mañana nos encontramos el sitio, con una firma asquerosa de uno de los ladronzuelos. Hay que decir, que como todo lo que nos pasa, el hermano de Pedro no sé cómo, porque yo no la habría reconocido en la vida, nos llamó y nos dijo que si alguien le había quitado la bici a Pedro, que había visto a un chaval montado en ella. Así que a los pocos días recuperamos todo, salvo el pequeño sillón de 10 €. Ni que decir tiene que todo fue solucionado amistosamente.
Otra cosa curiosa, además de unos muros de un metro de anchura, fue encontrarnos unas mandíbulas, o más bien que Pedro las encontrara en una de las paredes. Él las había dejado encima de uno de los huecos de la ventana. Yo me iba a morir cuando las vi. Estaba aterrada, ya me olía que allí podía haber alguien enterrado entre sus paredes. Pues no, como luego me explicó el hombre racional de la casa, que era Pedro, no tenía nada que ver con lo que yo ya me había montado en mi cabeza. Se trataba de unas mandíbulas de vaca. Los muros estaban hechos de tierra que cogían del suelo y en ella se podían encontrar multitud de cosas.
Creo que solo falté tres días a mi cita con la casa. Tres días horribles, en los que el mundo se me hundió. Habíamos tirado ya para mí, millones de escombros. El tema era como sigue, con una pala los recogíamos, los metíamos en unos sacos que amontonábamos en una pared, y cuando Pedro llegaba con el camión, los subíamos a él y los llevábamos a los puntos verdes. Todo eso él y yo. Esto lo hicimos miles de veces. Llegó un momento en que creí que el suplicio de los escombros iría a menos, justo cuando ya habían entrado en juego el constructor y su cuadrilla de albañiles. Una tarde al llegar a la casa la montaña llegaba hasta el techo. Un techo que estaba a tres metros de altura. ¡Nunca había visto nada igual! Después de haber tirado ya un sin fin de escombros. Me puse tan mal que me fui a mi casa desesperada. ¡Esto nunca tendría fin! Fue entonces cuando estuve tres días sin volver. Una noche cuando Pedro regresó, me dijo que podía volver. Cuando lo hice la gran montaña se había transformado en una pequeña. No podía creer que eso lo hubiese hecho él solo, durante tres tardes y después de trabajar. El caso es que ahora sí fue todo a menos. Los albañiles hacían y deshacían y nosotros los peones, que eramos Pedro y yo, tirábamos los 10 o 15 sacos de escombros que salían. Ellos decían que era la mejor obra que habían hecho en su vida, que cuando se iban estaba todo lleno de escombros y cuando volvían al día siguiente no había ni uno. En esta época ya estaba embarazada del niño. Embarazada piqué paredes y tiré escombros. Embarazada venían mis primas y amigas y me encontraban trabajando con la pala, haciendo cemento, vestida de albañil. Supongo que asombradas y asustadas a la vez de nuestra locura. Durante estos días vivíamos en nuestro piso, se lo habíamos vendido a mi hermano y su mujer y nos dejaron seguir allí un tiempo mientras arreglábamos la parte de arriba de la casa. En agosto nos fuimos a una casa de campo con el resto de mi familia. Bajábamos para pintar. Ahí estaba ya de cinco meses, y tuve una ciática. Me mandaron reposo absoluto. Solo pude llevarlo a cabo cuatro días, porque al quinto además de encontrarme fatal me subía por las paredes. Así que decidí volver a mi casa y acabar de pintar. Yo creo que esto me curó, porque me desaparecieron los dolores. Al finalizar el mes nos fuimos ya a vivir allí, aunque aún no teníamos ventanas. Mientras Pedro las hacía comenzaron las lluvias y con ello mi segundo suplicio, ya que él puso unos plásticos en las ventanas para que no nos entrara la lluvia, y a mí me entro un ataque de llanto horrible. ¡Sólo nos quedaba taparnos con cartones! Me imaginaba una cara pegada a los plásticos. Me sentía supertriste. Era como una película de terror, viviendo en la parte trasera y superior de una casa a la que se accedía por una puerta ruinosa, atravesando un patio lleno de escombros y un salón sin luz ni ventanas, totalmente en obra y cuya parte de afuera estaba en ruinas. En la única parte donde había luz era en la parte que habitábamos. Aquí comienza nuestra adaptación a la casa.
Fotos
casa,
casa-patio,
historia,
HISTORIA DE UN PATIO DE CORDOBA,
nuestra historia en la casa capítulo 2
| Reacciones: |
domingo 22 de mayo de 2011
Pedro cantando con Rosa
Fotos
2010,
casa-patio,
festival de patios,
videos
| Reacciones: |
jueves 19 de mayo de 2011
Imágenes en patio Vesubio Mayo 2011
Fotos
2011,
festival,
fotografía,
patio-vesubio
| Reacciones: |
martes 10 de mayo de 2011
Bitácoras Ignotas: Patio Vesubio: Belleza y tradición
Una reseña preciosa sobre nuestro patio.
Bitácoras Ignotas: Patio Vesubio: Belleza y tradiciónUna reseña y todo un detalle por parte de Chary Serrano que como apoyo a nuestro patio en el festival de patios 2011 solo ha puesto imágenes del nuestro.
http://charyserrano.blogspot.com/2011/05/festival-de-los-patios-de-cordoba-patio.html
Una reseña que es un auténtico reportaje del patio.
http://despuesdelclick.blogspot.com/2011/05/patios-2011-calle-frailes-6-patio.html
Fotos
casa-patio,
reseñas
| Reacciones: |
miércoles 4 de mayo de 2011
Increible error "Nos ponen los pinos"
domingo 24 de abril de 2011
CARTA ABIERTA DEL PATIO-VESUBIO
Nosotros, "El Hotelito o establecimiento parecido" como nos ha debido catalogar la comisión de patios y festejos de Córdoba , y sabiendo que la idea de la Consejalía de Patios y Festejos es recuperar el espíritu antiguo de los patios, cosa que a nosotros nos encanta porque defendemos lo mismo, queremos hacer constar varios puntos:
-Que somos una familia humilde que compró con mucho esfuerzo una casa patio medio derruida y se metió en ella con su hija, de 6 años en aquél entonces, sin ni siquiera una ventana para reguardarse del frío (cosa de la que tienen constancia amigos y vecinos.
-Que el apartartamentito que alquilamos, lo hacemos eventualmente por varios motivos, entre ellos que no disponemos de otras dependencias cuando nos viene nuestra familia de Sevilla que lo hacen frecuentemente y que por otro lado "el hotelito" del que ellos hablan unicamente tiene una habitación, cocina y baño.
-Que otros de los motivos de no alquilarlo permanentemente es porque nosotros vivimos también aquí y tenemos derecho a disfrutar en determinados momentos de estar solos en nuestra casa, o nuestros hijos de celebrar su cumpleaños durmiendo con sus amigas/os en el apartamento en lugar de tener que ir a celebrarlo a
otro sitio.
-Que de no necesitar alquilarlo no lo haríamos. Nuestros dos hijos al no disponer de otra habitación duermen en el mismo dormitorio en una cama-nido.
-Que nos encanta participar en los patios porque nosotros en particular disfrutamos mostrando al mundo una parte de Córdoba.
-Que hemos recuperado una casa que nadie recordaba ya como era, y que su destino era ser derruida.
-Que tenemos nuestra casa siempre abierta a cualquier cosa que enaltezca a Córdoba.
-Que nos encantaría que organizaran actos de poesía en Cosmopoética, o guitarra en La noche blanca del flamenco. ¡Abogamos por cualquier tipo de evento en los patios!
-Que no entendemos como es posible que a nosotros, los propietarios de los patios, no nos dejen ayudarnos ni en el mantenimiento de nuestras casas, siendo nosotros los que mayor beneficio aportamos Córdoba, a Hostelería, a bares y restaurantes, y siendo los que en realidad nos matamos trabajando, atendiendo a la gente que viene a verlos, manteniendo y cuidando las macetas, y abriendo nuestras casas a la calle en el más importante de los eventos de nuestra ciudad.
-Que justo nuestro patio es pintado y cuidado por nosotros todo el año, cosa que pueden constatar con el taller de Empleo de los patios que en cualquier momento, estación o día estuvieron visitando y fotografiando nuestro patio.
-Que hemos estado abiertos a cualquier iniciativa para conseguir la Capitalidad de Córdoba 2016.
-Que si consideráis que no podemos participar en el Festival de patios por ayudarnos con un alquiler para el mantenimiento de nuestra casa, igualmente tenéis que excluir a la mayoría de los patios de Córdoba por tener también negocios en el patio, cosa que según creo también se hacía antiguamente y que por otro lado le da encanto y vida a los mismos.
-Que nuestro patio está preparado prácticamente para el festival hace más de un mes, que un año más volvimos a pintar nuestras paredes y macetas.
-Que la constancia que tenemos de no ser admitidos es tan solo telefónicamente, y que hoy 24 de Abril, a tan sólo 10 días del Festival aún no hemos recibido la carta notificándolo, y por tanto tampoco se nos ha dado la oportunidad de defendernos o explicarnos.
Por todo ello y porque nos parecería una atrocidad para con nosotros esperando sepan rectificar a tiempo.
Pedro y Virginia
| Reacciones: |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
PATIO
Patio con bonita arcada de ladrillo antiguo y columna de tipo romano, y con pozo cuyo brocal es de tipo árabe. Tiene en una de sus esquinas una fuente y en el extremo contrario un banco de obra y piedra caliza.Resalta el color añil de sus macetas y canalones, el blanco de sus paredes y escaleras y el tono tierra de ladrillos y piedra caliza en arcos, y paredes.
En cuanto a sus flores hay abundancia de geranios y gitanillas, una gran bignonia, un limonero lunero, una buganvilla, una camelia, una gardenia, columneas, plumas de Santa Teresa, begonias, calas, esparragueras, etc.
En cuanto a sus flores hay abundancia de geranios y gitanillas, una gran bignonia, un limonero lunero, una buganvilla, una camelia, una gardenia, columneas, plumas de Santa Teresa, begonias, calas, esparragueras, etc.



