miércoles, 7 de junio de 2023

SER PATIO

Ser Patio.  Es exactamente mi sentir y podría asegurar que lo que siente la mayoría de los cuidadores y cuidadoras de patios. 

 Los patios, esos hermosos espacios que la gente viene a visitar son mucho más que recintos llenos de flores, son el trabajo y el esfuerzo económico y físico de las familias y vecinxs que los abren, de esas mujeres y hombres mayores que ya no pueden con su alma, pero que al abrir su casa vuelven a recobrar esa luz en la mirada

El reconocimiento de la Unesco se da a la forma de vida de las familias y vecinos que abren los patios, no a los recintos.  Se habla mucho de la belleza de los patios, pero muy poco del trabajo que hay detrás. Nosotros somos los patios, a nosotros es a los que hay que mimar y cuidar. Somos el pasado, el presente y el futuro de la fiesta. Con nuestro trabajo y esfuerzo ayudamos a que esta ciudad sobreviva. Bares, restaurantes y hoteles llenos, y nosotros apaleados, conformándonos con una ayuda insuficiente “accésit de participación” que apenas cubre el monumental trabajo que realizamos y que además ahora sirve para que a nuestros hijos les quiten las becas de estudios (*). A nuestro relevo generacional, a aquellos que desde pequeños les enseñamos a amar los patios, a los que deberían ser el futuro de la fiesta más importante de nuestra ciudad.  No encuentran ningún aliciente en los patios, para ellos todo es trabajo, coste económico y muy poco reconocimiento, ahora con el asunto de sus becas menos. No entienden como sus padres abren los patios a pesar de todo, como están permitiendo que los machaquen con sus estudios, con su formación. Si no se empieza a poner la vista en ellos, en buscar incentivos para motivarlos, inevitablemente este motor económico acabará desapareciendo. 

Hay que apostar por los patios de vecinos, por los patios familiares. No se puede desviar el dinero destinado a ellos hacia otro tipo de recintos que no cumplen el espíritu del reconocimiento de la UNESCO y que son gestionados por Instituciones, congregaciones, sociedades o cuyos propietarios de inmuebles se desconocen. Es completamente patético, triste o incluso podría considerarse una burla, hacer competir a este tipo de recintos con los patios familiares y de vecinos, cuyo poder económico y humano es ínfimamente menor 

Por otro lado, es poco entendible que se limite la entrada al Concurso de patios que cumplen los fundamentos de la UNESCO bajo la premisa de que no hay presupuesto y sin embargo se admita a patios dentro del Concurso, que si fuera, que están gestionados por entidades. Desde luego lo que debería estar clarísimo es que este dinero no debería salir de la misma hucha. Muchas cosas cabría decir sobre este tema. Alguien se ha dado cuenta que los patios más grandes, son precisamente éstos que pertenecen a congregaciones, entidades, sociedades? Por si no se sabe, el accésit de participación sube con el tamaño, es decir, a mayor tamaño mayor accésit de participación, o sea un gran pellizco a las familias.

Necesitamos que se nos escuche, al fin y al cabo son nuestras casas. Las bases del concurso deben ser consensuadas con nosotros. Debería haber un botón de sugerencias para que podamos aportar o expresar nuestras opiniones. Debería respetarse y valorarse la idiosincrasia de cada patio. Hay patios con muchas flores, hay patios que también tienen virgenes y hay otros patios que tienen marimbas. ¡Todo cabe en la viña del señor! Algunos patios a lo mejor quieren servir de altavoz a la cultura y a los artistas de nuestra ciudad, a lo mejor quieren ser partícipes de eventos como la noche Blanca o Cosmopoética. A lo mejor, quien sabe, queremos ser el enlace con cultural con los vecinos, que la gente que actúe en esos eventos de ciudad sean gentes de nuestros barrios. A lo mejor tenemos sugerencias muy bonitas que hacer. Tal vez queramos servir de altavoz para visibilizar a Escuelas de Arte y Conservatorios de nuestra ciudad, mostrar lo que allí se hace para que nuestros hijos puedan conocer de cerca esas enseñanzas que tanto aportan a nuestra ciudad, para que el mundo las conozca.

Por último, quiero comentar que en los patios hay gente que ha heredado la casa y apenas puede mantenerla, que hay gente que prácticamente las ha levantado con sus propias manos, que hay mujeres viudas o separadas que con mucha dificultad mantienen su casa, que algunas han abierto el patio en el festival  renunciando a la ayuda para que no le quiten las becas a sus hijos, que hay mujeres y hombres mayores que apenas pueden ya cuidar su casa y su patio y necesitarían algo de ayuda, que las casas patio requieren también de mucho mantenimiento y no solo el patio y hay gente que no llega económicamente. 

En definitiva, que se nos escuche “Somos patio” 


Por cierto, no estaría mal documentar la historia de cada patio, nada de mal.




(*)  (Se las quitan a gente que sin ningún tipo de ingresos ha ganado un premio de algún tipo que supere los 1700 € o bien recibe ayudas al alquiler si supera esta cantidad al año, o bien ha recibido una herencia superior a ese importe. Es una normativa que lleva vigente en becas hace más de 20 años pero que desde hace unos años para acá está teniendo más repercusión pues hay un mayor trasvase de datos con hacienda. No tiene absolutamente nada que ver con superar la Renta, es independientemente a ello. Puedes no entrar ningún ingreso en la casa pero sin embargo haber recibido una herencia de 1701 € Es como un tema de incompatibilidad.

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PATIO VESUBIO, el patio azul

Alójate en una bonita casa típica de Córdoba con posibilidad de realizar actividades culturales. Situado en el corazón de la Córdoba antigua, en el barrio castizo de San Agustín, junta a la calle Montero y la Plaza San Juan de Letrán. Un acogedor zaguán da entrada a un colorido patio azul con brocal y pozo antiguo , y arcada con columna romana. Los colores del patio y la casa, sus macetas y el poema de nuestra hija que reza en la escalera, hacen de nuestra casa un lugar de embrujo singular.